
MÁS ALLÁ DEL BENCHMARKING El Benchmarking tiene consecuencias que van más allá del mismo proceso: reforma todos los niveles de la empresa. En efecto, modificar el proceso de fabricación del producto o servicio conduce también a reformar la organización jerárquica de la empresa, el producto o servicio como tal, y el estado anímico de los empleados. MODIFICACIÓN DE LAS FRONTERAS Aunque es verdad que el Benchmarking debe ser dirigido por aquéllos que se beneficiarán para una mejor aceptación de las decisiones, los cambios que implica sobrepasa a menudo el proceso, sección o departamento de la empresa sometida al mismo, las fronteras de este departamento o de la misma empresa también pueden variar y las comparaciones muestran qué se ganaría al modificar algunas de estas fronteras. El Benchmarking no sólo afecta a un departamento sino también a la estructura global de la empresa y, por consiguiente, debe ser supervisado por la dirección. LA SIMPLIFICACIÓN DE LAS ACTIVIDADES Por otro lado, para adquirir una cierta superioridad sobre los competidores, la metodología del Bechmarking tiene como única meta llegar a la simplificación de los procesos. El Benchmarking identifica qué actividades se corresponden con los requisitos exigidos por los clientes y elimina aquéllos que no son estrictamente necesarios. El Benchmarking pretende establecer procesos simples que:
Si la empresa llega a este nivel de simplificación, mejora sus resultados al mismo tiempo que satisface mejor los requisitos de sus clientes. TOMA DE INICIATIVA
Finalmente,
el Benchmarking también cambia las mentalidades.
En una palabra, el Benchmarking es ante todo una apertura permanente hacia el cambio. |
Dirección
Estratégica y Reingeniería de Procesos
© Ángel Barrantes Adrian Fuentes Christian Reyes
9 de Enero de 2002